lunes, 22 de noviembre de 2010

Runas


'He aquí las Runas de la guerra, si quieres victoria, graba en el puño de tu espada, en las guardas unas, otras en el pomo, e invoca dos veces a Tyr.
En el escudo que está ante el dios refulgente, en la oreja de Árvak, en la pezuña de Álsvid, en la rueda que gira en el carro de Rúngnir, en los dientes de Sléipnir, en el pico del águila, en las alas ensangrentadas, en la uña del lobo...
Aprende ahora las Runas del Mar, para salvar la nave en caso de necesidad, grábalas en la popa, en la barra y en el timón, en el liso y robusto remo, ya que así, estarás seguro de regresar sano y salvo a casa.
Aprende ahora las Runas de la palabra, pronúncialas al viento, difúndelas y pregónalas a tu alrededor donde quiera que gente haya, hasta que el destino se cumpla.
Reune las Runas del socorro, si quieres escapar a toda insidia y de todo obstáculo, márcalas en el hueco de las manos e implora la ayuda de tu gente que te quiere.
Esfuérzate por aprender las Runas del pensamiento, si algún otro hombre quiere superarte en justícia, sabiduría e ingenio, aprende a conocerlas y grabarlas las primeras, sean, ellas, las primeras que aprendas a llevar en tu corazón, donde quiera que estén las Runas'.