jueves, 16 de diciembre de 2010

Yule

El día 21 se celebra el Solstício de Invierno al que nosotros llamamos Yule y al que los cristianos cambiaron el nombre por Navidad, (aunque ésta celebración se adecuo al día 25 para hacerla coincidir con los días del Solstício).

Este año, no será como los demás, nuestros padres ya no están con nosotros, o quizá, sea lo contrario y ahora es cuando están totalmente con nosotros cuidandonos desde algún lugar que quiero imaginar sin penurias, sin dolor, acariciados siempre por un confortable Sol.

Pienso que a los pies del lugar donde descansan las cenizas de mi padre habrá acudido a su cita la nieve, nieve que nos anúncia la llegada del invierno, si, pero también que nos avisa de que a partir de mañana, los días empezarán de nuevo a ser más largos; así, también nuestras vidas han de serlo, largas y provechosas. A mi particularmente me recuerda que tenemos que aprovechar las nuestras, dejando a nuestro paso cosas buenas, actos que nos hagan ser recordados por haber actuado con honor.

Doy gracias por ser tan afortunada, haber tenido unos padres estupendos, tener un hijo magnífico que me llena de orgullo, un hombre que me quiere y es, además de mi compañero, mi mejor amigo, una niñita que sin ser hija mía quiero como tal, a Uther, mi Lobo blanco, Dante y Roland y tantos amigos que lo son de verdad y sin condiciones.

Feliz Yule a todos aquellos que piensen que lo bueno, está por venir.