lunes, 24 de octubre de 2011

La Rueda gira de nuevo


Samhain, el origen de Halloween

Otros nombres por los que es conocida la fiesta que celebramos: Samonios (galo) Trinouxtion Samonii (galo según el calendario de Coligny), Oíche Shamhna (irlandés moderno), Calan Geaf (galés), Samain (irlandés antiguo), Samhuinn (gaélico escocés), Kala-Goanv (bretón), Samaín (gallego).

Los antiguos pueblos celtas, llegado el final de Octubre, solían celebrar una gran fiesta para conmemorar ”el final de la cosecha” , bautizada con la palabra gaélica de Samhain. Significa etimológicamente ‘el final del verano’. Esta fiesta representaba el momento del año en el que los antiguos celtas almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales. Se acababa el tiempo de las cosechas y a partir de entonces los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de Samhain (hoy noche de Halloween), los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales, así que encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus. Era la fiesta nocturna de bienvenida al Año Nuevo. La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. La noche de Samhain en la actualidad se ha convertido en la noche de Halloween. Ejemplo de ello es la vieja tradición de dejar comida para los muertos, hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘trick or treat’ (trato o truco).

Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que supuestamente incluían algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder. En esa mágica noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más allá y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.


Con posterioridad, tras la romanización de los pueblos celtas – con alguna excepción como es el caso de Irlanda- y, a pesar de que la religión de los druidas llegó a desaparecer, el primitivo ‘Samhain’ logró sobrevivir conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.

Así pues, la tradición será recogida y se extenderá por los pueblos de la Europa medieval, en especial los de origen céltico, quienes tradicionalmente ahuecaban nabos y en su interior ponían carbón ardiente para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus familiares difuntos más queridos dándoles así la bienvenida, a la vez que se protegían de los malos espíritus.

Con el auge de la nueva religión-el cristianismo- la fiesta pagana se cristianizó después como el dia ‘de Todos los Santos’ (la traducción en inglés es, “All Hallow´s Eve”, de ahí la expresión actual de ‘Hallowe’en’).

A pesar de ello, los irlandeses , entre otros pueblos de origen celta, siguieron celebrando la tradición festiva de la noche de Samhaim, el 31 de Octubre, desde el año 100 d.C.
La noche de Samhain se convierte en la noche de Halloween

A mediados del siglo XVIII, los emigrantes irlandeses empiezan a llegar a América. Con ellos llegan su cultura, su folclore, sus tradiciones, su noche de Samhain… utilizarán las calabazas-mucho más grandes y fáciles de ahuecar- en lugar de los nabos. En un primer momento la fiesta sufre una fuerte represión por parte de las autoridades de Nueva Inglaterra, de arraigada tradición luterana. Pero a finales del siglo XIX, los Estados Unidos reciben una nueva oleada de inmigrantes de origen céltico. La fiesta irlandesa entonces, se mezcla con otras creencias indias y en la secuela colonial, el Halloween incluye entre sus tradiciones la conocida leyenda de Jack-o-lantern, y bautizaron a la calabaza como “Jack el que vive en la lámpara” o, como se conoce actualmente, “Jack O’Lantern”. Esta leyenda tiene su origen en un irlandés taciturno y pendenciero llamado Jack, quien una noche, de 31 de Octubre , ´cuenta la tradición que se tropezó con el mísmisimo diablo. Desde entonces comenzó a extenderse la leyenda negra de Jack-o-lantern; el tenebroso candil de Jack.

El alma en pena de Jack el irlandés

Siempre según la leyenda, cuando Jack murió no pudo entrar al cielo, pues durante su vida había sido golfo, borracho y estafador. Pero cuando intentó entrar, por lo menos, en el infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta, pues no podía tomar su alma (lo había prometido engañado por las tretas de Jack). ¿A dónde iré ahora? Preguntó Jack, y el diablo le contestó: Vuelve por donde viniste. El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno, para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en una calabaza que llevaba con él, para que no se apagara con el viento.

En otras versiones en vez de calabaza es un nabo el que sirve de el tenebroso candil a Jack.


No debemos olvidar su verdadero origen.

Para los que piensan es una moda importada de los estadounidenses aclarar que que se equivocan, ya que precisamente son ellos los que han mantendio viva esta vieja tradición europea que todavia en paises como Irlanda se sigue celebrando cada año como la noche de Samhain y que poco a poco vuelve a sus orígenes con más fuerza. Ejemplo de ello es la vieja tradición de dejar comida para los muertos, hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘trick or treat’ (trato o truco). Como ya hemos explicado los druidas celtas recogían alimentos por las casas para realizar ofrendas a la divinidad (se habla también de posibles sacrificios humanos) y llevaban consigo un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que les daba poder.
Hoy Halloween es una fiesta internacional de la que no debemos ignorar su origen. Todavía hoy durante la noche de Samhain irlandesa se prenden grandes hogueras en las que el vecindario arroja los trastos viejos que acumula en sus casas para recibir el año nuevo celta.

Felíz Año Nuevo a todo el que lo merezca!




Para saber más

domingo, 16 de octubre de 2011