domingo, 21 de enero de 2018

Casi un año después

Ya casi ha pasado un año

Y es tiempo de contar verdades, porque no existe la verdad absoluta es cierto, pero si hay una verdad que está ahí, que no quieren que se sepa y que mientras solo dolía no se conto.

Mientras dolía yo era buena, pobrecita…oh, sí, que guapa estas calladita; pero como digo a menudo las mentiras tienen las patitas muy cortas y lo que yo creía era un ‘he dejado de quererte’, se convirtió al conocer la verdad en un ‘soy un mierda que no merezco nada’.

Como tengo el finde ocioso y una vez más, por consejo de mi psicólogo, uno de verdad, que escucha y aconseja, no pretende curar el dolor ni mucho menos las psicopatías, he decidido contar la verdad, desde el principio, como un mero ejercicio para mí misma, que lo lean otras personas me trae sin cuidado, yo no tengo nada que ocultar, soy como soy y siempre voy de frente.

Una vez lo haya contado todo, no volveré a sacar el tema, porque es lo mejor para mi salud mental y porque ya estoy cansada de toda ésta mierda, y de repetirla, y de explicarla a todo aquel que quiso saber, que le interesó conocer la verdad o que tenía dudas de la ‘verdad’ que le había contado la otra parte.

No voy a entrar en detalles escabrosos, no tendría sentido, así que hare un resumen más o menos rápido de lo acontecido desde el año 2009 hasta la actualidad, cerrando con ello este episodio de mi vida que si bien no voy a olvidar, si dejare en un rincón de mi mente para que no pueda seguir haciéndome daño. Ya no.

Conocí a nacho, (aclaro que escribo su nombre en minúsculas porque quien no merece mi respeto no merece mis mayúsculas, una manía como tantas otras), en el 2008, no explicaré aquí como, pues mis amigos y la gente que de verdad me importa ya lo sabe. Me enamore sin remedio de  su inteligencia, de su saber hacer, de esa aparente seguridad en sí mismo. Su forma de vestir tan formal, con esas camisas de marca, con esos pantalones chinos, tan afeitadito, tan de peluquería, tan ‘formal’, era tan distinto a mí y a mi mundo y sin embargo, le ame desde el primer instante en que le vi. Flores, poemas, devoción, dedicación absoluta, todo, me volvió loca y no lo niego, fui absolutamente feliz, feliz como no lo había sido en mi puta vida.

Me enamore de él hasta tal punto que lo deje todo por seguirle, deje mi trabajo, a mi marido, (del cual ya me estaba divorciando), dejé mi tierra, a mis amigos, el lugar donde siempre había vivido para irme a un lugar que no conocía y me fui a vivir con él, no me importo el como si no el que, era lo que quería, era lo que me hacia feliz. Sí que hay que destacar que las cosas se precipitaron, pues sin buscarlo me había quedado embarazada de él por segunda vez, había tenido un aborto en febrero del año 2009, no lo habíamos buscado pero ocurrió, y luego me quede embarazada otra vez, en abril de ese mismo año, lo que adelanto que nos fuésemos a vivir juntos, pero era algo en lo que no dude, yo solo quería estar con él. Me había divorciado a finales del año 2008 y en cuanto mi hijo acabo el curso, en Junio de 2009 me fui a vivir con él y con quien considere mi amor a Almazora, a un chalecito que habíamos alquilado.

Y éramos felices, o eso creía yo, pese a que nunca le conto a su familia de mis embarazos, y yo lo consentí, escuchando sus escusas, creyéndolas, porque y me repito, no hay mentira más grande que las que nos queremos creer nosotros mismos. Perdí ese embarazo, voluntariamente, la niña que esperábamos, Jimena, no estaba bien, y casi de cinco meses decidimos los dos que no naciese.
Cuando estaba embarazada, y como solo teníamos un coche, nacho pensó que sería bueno tener un vehículo más para poder movernos, pues con una niña pequeñita no era buena idea que me quedase aislada en el lugar donde vivíamos, a cinco kilómetros del pueblo, así que se compro uno moto, una pequeña, 125c.c., suficiente para tener movilidad. Nunca antes había tenido una moto ni había pensado en tener una.

La niña como ya he dicho al final no nació, y nacho, a quien cada vez le gustaba más la moto y tras haber visto una serie de televisión sobre motociclistas y haberle hablado yo de algunos que había conocido hacia muchos años en Barcelona, se intereso por el mundo de la moto, y nos compramos una Suzuki 800 con el dinero que le habían dado por vender unas tierras heredadas.  Su padre había muerto a principios del año 2010 y le toco algo de dinero que invertimos en la moto, algo que nos gustaba a ambos, y entro en un club, porque evidentemente íbamos conociendo a gente relacionada con el mundo de las motos, lo pasábamos bien y nunca pensé que no fuese así, nunca hubo un reproche, ni una queja, ni una discusión, parecía que estábamos totalmente compenetrados.

Veíamos a su hija poco, pues siempre decía que la madre de la misma no se la dejaba ver, y yo le creí, como siempre, ¿Por qué no iba a hacerlo?, le quería más que a nada en éste mundo y nunca, repito, nunca, me dio motivos para desconfiar, además por aquel entonces, -ahora lo entiendo-, la madre de su hija estaba bastante desquiciada y no era para menos con lo que he sabido luego en sus propias palabras. Ver poco a la niña era algo que me parecía normal, aunque lo pasaba mal, porque pensaba que él también lo pasaba mal con su ausencia, que equivocada estaba, nunca vio más a su hija porque no le apetecía hacerlo, así de claro, porque su prioridad siempre fue él mismo.

Teníamos que pagar mucho dinero tanto para su pensión como para la hipoteca del piso donde ésta vivía con su madre. O eso creía yo y por eso nunca me pareció extraño que nunca tuviésemos dinero, excepto para sus cosas, teléfonos, ordenadores, viajes con el club, …para eso siempre había, y yo, confieso, lo consentí. No sabía que  todo era mentira, hace mucho tiempo que no paga lo que debe, y yo creía que si lo hacía, confiaba en el, siempre lo hice.

Escribiendo todo esto me siento bastante estúpida, por momentos pienso en cómo pude estar tan ciega, supongo que es lo que tiene el amor, nos ciega y no nos deja ver mas allá de lo que queremos ver y yo, sólo le veía a él y a la felicidad que me proporcionaba estar a su lado.

Ese mismo año también murió mi padre.

El año siguiente, en 2011 nos casamos, porque nos hacía ilusión y porque haciéndolo nos beneficiaria el tema de impuestos, en hacienda incluso iban a devolvernos dinero.

Nos fuimos de viaje a llevar a Asturias las cenizas de mi padre, algo que le agradezco, pero al volver de viaje, me encontré con que tenía un crédito que yo desconocía; a día de hoy se que tiene otro, del que yo jamás tuve constancia. No sabía entonces ni de los créditos ni de que no pensaba pagar ninguno de los dos, jamás mire las cuentas ni el dinero porque para mí eso no importaba, me importaba que él fuese feliz y estar con él, lo demás para mí era secundario.

También nos fuimos ese año a Sevilla, a la boda de una prima suya, cuando empezaron a decir sus familiares…’la novia de nacho por aquí, la novia de nacho por allá’, ¿Cómo que novia?, yo era su mujer, nos habíamos casado ese mismo año, pero él tampoco había dicho nada, ¿porqué?, pues no lo sé, supongo que por cobardía o por no asumir sus actos, algo que y de nuevo digo, ahora se, es su modo de vida.

Me enfade muchísimo, claro está, y le dije que o lo contaba o se había acabado, creo que fue nuestra primera y única discusión todos estos años, el fue, lo conto y ahí quedo la cosa, no se lo tuve en cuenta, de nuevo el amor me hizo perdonar.

A finales de ese año, le propusieron entrar en el club motociclista más importante del mundo, no diré el nombre porque todos sabéis cual es, tuvo dudas, y yo le anime. Si te gusta este mundo, no te conformes con ser de segunda, sube nivel, se el numero uno.

Y lo hizo, pidió entrar en dicho club,  yo vendí cuanto tenia, mi autocaravana y joyas de mis padres, mentí a unos amigos para que me dejasen dinero, todo para poder pagar su nueva moto, porque en dicho club necesitaba tener una Harley Davidson en propiedad, y no me importo, porque le veía feliz y su felicidad era la mía, y aun pese a seguir creyendo que teníamos deudas y que pagar la pensión de su hija y el piso donde vivía ésta y su ex mujer, le anime, me quede en casa todos los meses que duro el plazo que tenía que cumplir para ser miembro de dicho club, luego he sabido también que él mientras tanto andaba con unas y con otras, sin importarle mi sacrificio ni que yo estuviese en casa, cuidando los fines de semana que tocaba de su hija, ilusiona y animándole cuando regresaba porque le veía feliz.

Y llego el día en que por fin fue miembro de pleno derecho, y creo que fue el día que le vi mas radiante, no cabía en mi, había logrado su sueño y yo había dejado de lado los míos, no me importó, le quería tanto que verle feliz me bastaba.
Así de estúpido es el amor.

Empezaron los problemas económicos porque tenía que viajar a menudo si quería subir posiciones en dicho club, claro está yo creía que seguía pagando puntualmente la pensión de su hija y también el piso, pero no era así, él se estaba gastando el dinero en lo que le parecía, y yo pasaba penurias y me ajustaba a lo que había, porque para mí lo más importante siempre fue verle feliz.

Pudimos irnos de viaje, con el club, y yo me sentía tan feliz…nunca hubiese imaginado nada, lo juro, de haberlo imaginado todo hubiese acabado mucho antes.

No tengo nada, pero me sobra dignidad.

En el año 2016, él empezó a ‘tener que ir a trabajar fuera’, o eso me decía, así como lo hijos de puta que eran los socios de su empresa, que le odiaban claro, porque él era mejor que ellos, haciéndomelos ver como seres despreciables, usureros, que le explotaban. Y yo me lo creí todo, ¿cómo no creerle, si le amaba sobre todas las cosas? ‘Ellos me odian, -decía-, quieren que firme el crédito para la empresa y no lo voy a firmar’, hay que decir que ese crédito también lo firmaba yo, claro, y él se inventó todo eso para que el último año yo no lo firmase.

Su ‘trabajo’, o eso me decía a mí, (y a la otra, por lo que ahora se), consistía en trabajar una semana en casa otra en Barcelona, y así me pase el año 2016 esperándole en casa, ajustando el presupuesto, menos de lo que le pasaba el padre de mi hijo de pensión y que ingresaba en la cuenta conjunta que teníamos, -y aun tenemos nacho y yo-. Todo para que a él no le faltase de nada.

Y nos fuimos de viaje de nuevo con el club, y me dijo que lo pagaba el club, que no me preocupase, y no me preocupe, porque yo solo quería estar con él y que hiciese lo que le hacía feliz.

En navidad de ese año, en Nochebuena, estuve con él en una discoteca de Valencia, donde habitualmente hacia las funciones de portero, me pidió que le acompañase porque pasábamos poco tiempo juntos y me echaba tanto de menos…

En fin de año estuve sola, él –o eso me dijo-, trabajando en dicha discoteca, regreso a casa para reyes, porque después de trabajar en año nuevo tenía que irse atrabajar a Alicante…y yo le creí, ¿Cómo no iba a hacerlo?

En febrero de 2017, a pocos días para que fuese nuestro aniversario de boda, yo había ahorrado un poco para sorprenderle con una noche especial y me llego un mensaje de la compañía telefónica reclamando una factura, ¿Cómo reclamaban nada si estaba pagada?, entonces entre en nuestra cuenta del banco y vi que no, y entré en la web de la compañía de teléfono y mire lo que no había mirado nunca, el consumo de teléfono. Vi entonces que había llamadas, repetidas, de mucha duración, que no coincidían con ningún número conocido por mí, -entiéndase de familia o amigos más íntimos-. Y le pregunte, cuando llego a casa a comer.

Medio en broma, porque jamás lo pensé en serio, le pregunte si tenía una querida y era a ella a quien llamaba. Lo negó, me dijo que era del trabajo. Volví a preguntarle si a su trabajo, además de llamar con su número personal les llamaba en Nochebuena o en fin de año. Yo esperaba otra respuesta, a fin de cuentas para sobrevivir los dos últimos dos años había estado trapicheando, y yo lo consentí, porque no veía otra salida para salir adelante…teníamos tanto que pagar, o eso creía yo, podía ser que hubiese estado llamando a alguien para algún trapicheo.

Pero su respuesta fue que sí, que había conocido a alguien, nada importante, alguien del trabajo, con quien se había estado viendo los dos últimos meses.

Me quise morir

Literalmente

Suplique, me humille, pensé que era por mi culpa, le rogué que pensara, que yo podía olvidarlo todo, él me juro que era algo puntual, a causa del estrés, que no era nadie importante en su vida, que no la quería, pero que pese a todo, lo mejor era que nos separásemos.

Y yo solo quería morirme

Le volví a suplicar, le quería tanto, no quería perderle, no entendía porque, si nunca le falto de nada, ni cariño, ni sexo, ni caprichos, nada. El me dijo que era mejor así, para los dos.

Y yo solo quería morirme, de hecho pensé que iba a morirme, que no llegaría el día en que tenía que irme de casa, que me moriría allí, de dolor. Busque un lugar donde mi hijo pudiese estar y acabar su carrera, recogí mis cosas, y ante su indiferencia, me fui.

Volví a Tarragona, donde me encontré un piso sin nada, - y menos mal que no lo vendí, porque lo tenía en venta para poder vivir un poco mas desahogados-, en mi piso, en el cual sigo viviendo y del cual aún no he podido hacer la aceptación de la herencia que me dejo mi padre, porque siempre preferí utilizar el dinero para la convivencia y para que no le faltase de nada, viajes con el club, etc., me vi viviendo con mis animales, los que traje conmigo, sin agua, sin luz, sin gas, -porque él lo había dado de baja todo para no tener que pagar el mínimo-, sin nada, y sobre todo, sin ganas de vivir.

Pasaron los meses y yo no supe nada de él, cuatro largos meses en los que en dos mensajes le volví a suplicar que solo quería volver a casa, que no me importaba nada de lo que hubiese pasado, que le quería y que solo me importaba eso. No obtuve respuesta y lo asumí, había dejado de quererme, de un día para otro, pero lo había hecho, así que solo me quedo seguir adelante e intentar sobrevivir, pese a que todos los días al despertarme, solo maldecía el no haber muerto.

Cuando ya habían pasado cuatro meses, recibí un mensaje, y luego una larga llamada telefónica, era de la mujer con quien actualmente comparte su vida. Había pillado a nacho en varias mentiras y quería saber la verdad.

No me lo podía creer, cuando ella empezó a contarme que hacía más de un año que vivía con él, que no sabía que estaba casado conmigo, que él vivía una semana con cada una, contándome a mí lo de que iba a trabajar a Barcelona, jurándome cuanto me echaba de menos, cuanto me quería, todos los días, varias veces, y que cuando venía a casa era una fiesta, porque estábamos juntos y nada más importaba, podríamos con todo, como siempre habíamos hecho.

Todas las barbaridades que ella me contó que él le había contado sobre mi aun siguen revolviéndome el estómago.

Ella me abrió los ojos y nunca podre agradecérselo lo suficiente, porque sin saberlo, me hizo ver, al contármelo todo, lo miserable que había sido nacho, lo egoísta, lo cruel. Desde ese día algo en mi cabeza cambio, y lo que había sido silencio, prudencia y respeto, se convirtió en rabia, ya no tenía que mantener mi  lealtad por alguien que jamás lo había sido conmigo.

La susodicha conoció de primera mano la verdad, todas las mentiras que nos había contado a ambas, supo de los patrones que éste repite para conseguir sus propósitos.

Ella decidió perdonarle.

Yo jamás lo haré.

El problema, no era que hubiese dejado de quererme, -si alguna vez lo hizo, cosa que dudo-., de haber dejado de quererme, de haber sido un hombre, hubiese sido sencillo decírmelo, seguir su camino y dejar que yo siguiese el mío, con dolor o sin él, pero libre de ese peso. No lo hizo, se limito a mentir, a llevar una doble vida que solo le beneficiaba a él, engañando tanto a la una como a la otra.

El problema no es que hubiese dejado de quererme, el problema es que solo sabe quererse a sí mismo.

nacho me llamo dos días después de la conversación telefónica que su pareja tuvo conmigo, según él, porque necesitaba ‘pedirme perdón’, según yo, porque su pareja, tras saber la verdad se lo había exigido como parte de su ‘terapia’ de cambio y buenos propósitos. No me creí ni una sola de sus palabras, ¿lo siento? ¿Ahora?, ¿Cuándo no tuvo la decencia de decirme que estaba con otra persona?, ¿Cuándo ha mantenido el engaño durante más de un año?, ¿Cuándo tras descubrirle lo siguió negando, diciendo que sólo había sido ‘un lio’ de dos meses?, ¿después de dejarme destrozada, intentando buscar un porqué?, ¿después de no haberse preocupado, aunque solo fuese por decencia ni una sola vez si tenía  para comer durante los cuatro meses que estuve ignorando la verdad que sólo supe porque su pareja le había pillado en más mentiras?, ¿le importo cuando después de haber agotado todo mi patrimonio, cuando ya me estaba engañando, me quedase sin nada y haya tenido que ir a pedir de comer a Cruz Roja y  Asuntos Sociales?.

Si no le importó eso, como voy a pensar que le importa o que necesita mi perdón…

No le creo ni le creeré en la vida, haga lo que haga, porque su vida es una mentira, mentira que yo consentí por lo que no estoy exenta de culpa, la asumo, pero se acabó.

Ese y los motivos expuestos anteriormente son los que me hacen relatar éste escrito, para poder librarme de una vez por todas de cualquier especulación o duda. Tengo pruebas de todo lo que estoy contando, aunque no las necesito, porque mi palabra siempre ha sido clara y jamás me he ocultado ni me ocultaré. Mi vida, buena o mala, es y siempre ha sido real, mis sentimientos fueron reales y el futuro que tenga que venir también lo es. Nunca he mentido y nunca lo haré, no tengo necesidad de ello.

Desde ese día, conté todo a quien lo quiso saber, entonces ya no me quería morir, pero casi me vuelvo loca, como ya no estaba calladita, empecé a ser mala y él pidió a amigos comunes que no me hiciesen caso, que me borrasen de las redes sociales. Ahora sé que quien sigue ahí pese a su petición es porque merece la pena, porque tiene criterio y no obedece órdenes de alguien a quien le queda muy grande darlas.

A veces aun imagino que debió contar a sus hermanos, los de sangre, aunque tampoco me importa pues no merecen mi respeto por no haber querido saber que ocurrió con alguien que siempre les trato bien, solo pienso que debió de contarles alguna mentira muy gorda para que crean que en toda esta historia, la mala soy yo. Y ojo, jamás hubiese pretendido que se pusieran de mi parte, es su hermano joder, entiendo que estén a su lado, lo que no entiendo es la falsedad ni la cobardía.

La vida que es así de hija de puta me ha ido haciendo saber más cosas, como que hacía ya cuatro años que me estaba engañando con otras, si, cuando yo me quedaba en casa sin un duro cuidando de su hija para que él pudiese lograr sus sueños; menos mal que al menos una de ellas merecía la pena y al contármelo, aunque fuese tarde, -pues no me encontró antes ni sabía de mi existencia-, me hizo un nuevo favor. También he sabido que quien no ha pagado ni el piso de su ex ni la pensión de su hija todos éstos años ha sido él, que se ha guardado el dinero para ‘sus cosas’, y que la madre de la niña jamás le negó que pudiese verla.

Y la vida, que como digo es tan hija de puta que al final todo se sabe, rara es la semana que no sigua mostrándome su miseria con cada nueva cosa que hace, pues no contento con haberme dejado en la ruina, -por mi voluntad pero con engaños-, durante éste año en el que yo intento retomar mi vida, ha seguido utilizando mis datos y mi nombre para contratar líneas de teléfono cuyas facturas, claro está, me llegan a mí. Por las buenas le he pedido que se hiciese cargo de ellas, se desentiende, tuve que denunciarle.

A día de hoy podría decir que estoy bien, incluso feliz, pues haberme librado de alguien de su calibre es para estarlo, su vida es una mentira y es más digno de lástima que de odio.

Solo espero, que más pronto que tarde, la justicia resuelva éste asunto y poder divorciarme como corresponde de él. Olvidar hasta que existe.

No juzgo a quien con él comparte su vida, yo estaba ciega de amor también, solo un ligero apunte, yo no conocía la verdad, confiaba, ella la sabe y aún así traga y sigue creyendo que las personas cambian. Y es cierto, cambian, a peor.

Los que lo consideren oportuno pueden seguir creyendo e incluso apoyando sus delirios. A quien no le guste lo que aquí acabo de contar, que sigan obedeciendo órdenes, que no piensen por sí mismos y que sigan borrándome de las redes sociales y de sus vidas, en serio, me hacen un favor.

Ya ves tú que disgusto, no sé si podré vivir con ello…tch.

De alguien que manipula, miente, inventa y saca provecho social y económico de los demás, tratándoles de idiotas, que cree estar por encima del bien y del mal y que desconoce el significado de la lealtad y el honor, ya no me creo absolutamente nada, y por supuesto, quiero tenerle, cuanto más lejos, mejor.

Como dije al principio, no volveré a hablar de ésta mierda nunca más, con ésto doy por concluido todo lo que tenía que decir.


sábado, 6 de enero de 2018

Dante


Dante llego a nuestras vidas hace ocho años, llego como llega lo mejor, sin planearlo. Yo acababa de sufrir una pérdida muy importante, acababa de perder a mi hijita Jimena. Por aquel entonces, nacho comento que le gustaría tener un gato y a mi, que siempre he vivido con gatos me gustó la idea.  Una amiga me dijo que su gata 'Perdigona', había parido una camada de preciosos gatitos y que podía elegir el que quisiera. Vine a Tarragona dispuesta a llevarme uno, y me llevé dos. 

Elegí a Roland, sabía que les iba a encantar a todos, nos costó cogerle, pues su madre se empeñaba en protegerle y volvía a meterle en la gatera, sin embargo, había un gatito negro, raquítico, con los ojos hinchados a causa de una infección, el rabito roto de nacimiento al que su madre ni siquiera hacía caso, era uno de esos gatetes que siendo más débiles la propia madre descarta, sabiendo que no podrá sacarlos adelante a todos. Ese gatete, salía de la gatera, tambaleándose, no tenía miedo al contrario que sus hermanos, quizá porque no tenía nada que perder. Fue amor a primera vista, le cogí y le puse en el transportín junto a Roland. 'Se morirá, -me dijeron-, está muy flojucho'; no me importó, si se moría no lo haría sin que alguien intentase sacarle adelante, alguien que le quisiera.

De vuelta a casa, en Almazora, en el coche, Vladi, nacho y yo, pensamos en que nombres ponerles a los gatines, Roland no paraba de maullar, Dante, estaba tan callado que temimos que se hubiese muerto por el camino...
A Roland le puso el nombre nacho, le puso ese nombre porque su personaje preferido es Roland Deschain, el Pistolero de 'La Torre Oscura', de Stephen King, a Dante, le puso el nombre Vladi, es un personaje de  'Devil May Cry' , me encantó, porque también era el de Dante, el que escribió 'La Divina Comedia'. Y así quedaron bautizados nuestros dos gatetes, Roland Deschain Piticli y Dante Severus Mojamuto.

Los alimentamos dándoles el biberón, Vladi y yo nos encargábamos de ello, a Dante le curé los ojitos con agua de hamamelis y salío adelante,  se fueron poniendo gorditos y ambos eran preciosos y ambos, lograron quitarme el vacío tan grande que había quedado en mi corazón tras haber perdido un embarazo de casi cinco meses...

Dante fue tan feliz como lo fui yo en nuestra casa, la casa de los gatetes porque los tres se asomaban a la ventana de nuestra habitación, corrían escaleras arriba y abajo, jugando a perseguirse, cuantas veces María le paseo en su coche de muñecas. El siempre estaba ahí, con nosotros, con su familia.

Adoro a mis gatos, pero Dante, Dante era muy especial, era 'mi chico'; cuando tuve que regresar a Tarragona ellos vinieron conmigo, Dante siempre dormía a mi lado, me esperaba en la puerta cuando venía cansada de trabajar, me acompañó todos los meses que viví sin agua, sin luz y apenas sin nada, siempre estaba ahí, sacándome una sonrisa, y ahora, el día en que siempre celebré el Solsticio de Invierno, el invierno se ha instalado en mi corazón con su pérdida.

Se puso malito, sin decir nada, como era él, reservado, elegante, el más felino de todos los gatos; le ingresé en el hospital, cualquier cosa si podía salvarle!, parecía que estaba un poco mejor, pero empeoró, sin una queja, solo buscaba mis mimos y la compañía de su hermano Roland, y tuvieron que ingresarle otra vez, y al final, murió. Tenía un tumor inoperable que en un principio el veterinario, pensó era una infección de vejiga; -desde aquí gracias otra vez Cesar, el vete y gracias a ti Jose, sin tu ayuda hubiese sido mucho más difícil-.

Se que algún día volveremos a encontrarnos, porque un amor tan leal y desinteresado, no puede desvanecerse como si nada, algún día Dante, algún día gatín.

Ahora descansa, en tu casa, donde se te quiere y no se te olvida.
Siempre en mi corazón amigo. Te quiero.

jueves, 2 de noviembre de 2017

martes, 31 de octubre de 2017

Samaín 2017

Una vez más la Rueda ha girado, y ésta vez, casi me arrastra con ella y acaba conmigo.

Si reflexiono, pienso que lo que ha hecho pese al dolor atroz que me ha ocasionado, ha sido por y para mi bien; no era justo ni bueno para mi amar a quien nunca lo mereció, ese ser al que he amado más de lo que jamás amaré a nadie, ni siquiera a mi misma.

Me robó la alegría, la confianza, la esperanza, la ilusión, la inocencia...
Esa es mi carga y debo aprender a vivir con ella.

La Rueda, inexorable, giró, y arrastró con ella la basura, me apartó de algo sucio y vacío que yo creí lleno de luz.

La Rueda, gira para todos, a algunos nos preserva y acompaña, a otros, simplemente los condena al olvido, un olvido oscuro y triste, un olvido en el que sus ancestros no los reconocen pues se avergüenzan de ellos, a esos, los condena a la nada.

Mis antepasados están orgullosos y así lo demostrarán ésta noche en que los dos mundos, el de los vivos y el de los muertos se unen. Los de los miserables, llorarán eternamente la deshonra de quien debiendo honrarles, los condena.

Para todos, los míos y los que tu deshonras, habrá una luz ésta noche en mi casa, y brindaré con ellos y tendrán lo que tu no supistes darle a los vivos y negaste a los muertos. Respeto.


martes, 19 de septiembre de 2017

Última rosa de verano o el mito de Pigmalión

Mira alrededor y que ves, creadora de Universos?; en sólo siete meses has vuelto a crear un Mundo a tu alrededor, los que te conocen te aman y los que no te conocían anhelan hacerlo.

Recuerda quien eres, no vuelvas a olvidar, de hacerlo, pones en juego tu eternidad.

Has creado, como siempre haces, y lo estás haciendo bien, te equivocaste, es cierto, al crear un ser sin alma, sin sentimientos, jugando a ser un Dios. Estás pagando las consecuencias de tal acto, pero el ser, lo que creaste, ese ser imperfecto, pues no tiene alma, aún lo pagará más caro que tu, porque llegará el día en que se canse de imitar, de apropiarse de lo que no es suyo, de lo que pudo serlo y despreció. Ese ser, revelado contra quien le dio la vida y le intentó insuflar aliento, morirá, y lo hará de la peor forma, en el olvido.

Aprende, creadora de Universos, aprende de tus errores y no los cometas más, deja girar la Rueda, sin interponerte en su giro, acompañándola, haciendo que sus vueltas sean armoniosas, pero no a tu antojo, no para tu deleite.

Aprende, creadora de Universos, que hay Dioses que están por encima de ti, que igual que tu dirigiste, ellos dirigen, pero ellos, poseen la sabiduría que tu aún no tienes, pero tendrás, porque es tu propósito aprender, y creeme, lo estás haciendo.

Recuerda!

miércoles, 21 de junio de 2017

Solsticio de Verano 2017


No me importó que fuese Primavera, el dolor no me dejó contemplar el despertar de las hojas ni de la vida, y pese a ello, las flores brillaron igual. 

La Rueda sigue girando para todos. El Verano ya está aquí, y vuelve a importarme de nuevo.

Las lágrimas quedaron atrás, en mi corazón, siempre guardaré el recuerdo maravilloso de un largo Invierno donde jamás sentí frío, donde las flores eran capaces de florecer igual entre la nieve, tal es el poder del amor.  

Ese invierno pasó, y llegó el tiempo de aceptar que el Sol sigue alumbrandonos igual, aunque tengas el alma llena de sombras...

Feliz solsticio, Feliz Verano!

domingo, 18 de junio de 2017

Hoy, te digo adiós



He sido inmensamente feliz durante éstos nueve años, no cambiaría ni uno sólo de los días que pasé contigo, bueno si, quizá el último; te doy las gracias por todos y cada uno de ellos, pero hoy, ha llegado el día en que te diga definitivamente adiós.

Si me preguntasen si querría volver a vivir esos días, diría que si, sin dudarlo, pero también sin saber, porque sabiendo lo que se, viviría amando un recuerdo, no a la persona que ahora eres.

Seguiré mi camino, seguro que está lleno de cosas aún por descubrir, podré hacerlo sin ti, porque antes no te conocía y ahora te desconozco.

Es el fin de un ciclo, hoy empieza uno nuevo. Ya no somos Ka, ya no somos más que un recuerdo, ya no somos nada.