jueves, 14 de enero de 2010

Castellón

Lo conseguiré, al final, buscando y sobre todo paseando, (algo que tengo que hacer, porque ya hace seis meses que vivo aquí y la verdad, no he visto casi nada!), encontraré cosas de Castellón que me gusten, así, que en mi arranque de positivismo, he decidido iniciar ésta lista que espero sea muy, muy larga. Empecemos.

-La Playa de Almazora

A veces una imagen vale más que mil palabras; me gusta pasear por ella con mi perro.



-La leyenda del Tombatossals

Un clásico de principios del siglo XX, de las tierras de Castelló: "Tombatossals. Contalles de la terra" ("Tombatossals. Cuentos de la tierra") de José Pascual Tirado. Publicado en Castelló de la Plana en 1930, se ha convertido en la base de la mitología de Castellón y sus tierras.

Los mitos forman parte de toda cultura, otorgan un respaldo narrativo a las creencias centrales de toda comunidad. Su origen es un relato oral, cuyos detalles varían a medida que se transmiten de generación en generación, dando lugar a diferentes versiones. Una vez pasado a escrito, reelaborado de forma literaria, el mito amplía sus versiones y variantes.



Nos encontramos ante distintos tipos de mitos, el más extendido es el cosmogónico, el que intenta explicar la creación del mundo. De modo simbolista nos remite a contenidos arquetípicos de la Humanidad. De este tipo de mito es "Tombatossals". A nivel local, pequeño, nos intenta explicar por qué las tierras de Castelló son como son, su estructura de regadío, su tipo de agricultura, la distribución del territorio. De forma imaginaria y literaria nos cuenta los orígenes de la ciudad. Recoge costumbres y tradiciones de un pueblo de origen agrícola, enraizado a su tierra, que ha tenido que trabajar mucho y duro para sacar provecho de las tierras, tanto del secano como de sus zonas pantanosas. Una sociedad esencialmente labradora que en esos momentos del siglo XX surgía con gran prosperidad.

A pesar de su reciente creación, porque menos de cien años no es mucho, ha enraizado profundamente en el acervo popular, y los niños de Castelló lo conocen de boca de sus abuelos y padres, lo vivimos en nuestras fiestas, lo tenemos representado en esculturas y todo tipo de artes, en canciones y obras teatrales. Convivimos con el mito, en resumidas cuentas.

La trama nos muestra a Tombatossals, un gigante, hijo de de las montañas Penyeta Roja y Tossal-Gros ( Peña Roja y ,vendría a ser, Montaña Grande; al traducirlo pierde parte de su gracia y fuerza), nacido en una noche de gran tormenta. El Rei Barbut (Barbudo) decide mejorar sus tierras, entre la montaña y el mar. Solicita la ayuda del gigante. Éste reúne a su "conlloga", su hueste. Reunidos en el castillo, en lo alto de la montaña, se los presenta y narra sus cualidades. Empiezan el trabajo arreglando el monte, plantando pinos, arando las tierras, preparando el riego. Pero entran en conflicto con el príncipe Garxolí. Después de una incruenta lucha le vencen. Agradecido el Rey les ofrece un buen botín y se celebra una gran fiesta. En el festín, la Infanta, hija del Rey, les sugiere que para redondear la victoria deberían conquistar las islas Columbretes, llenas de bandidos. Tras una arriesgada travesía llegan a las islas y consiguen una sangrienta victoria. A la vuelta Tombatossals considera su trabajo realizado y se retira pero no sin antes prometerle al rey que velará por el reino y sus habitantes.

Ahora sabemos cómo se roturaron los bancales de las montañas, cómo se cultivó la llanura y cómo se crearon los sistemas de regadío y el por qué del mundo marinero de Castelló. José Pascual Tirado basándose en la tradición popular, en la idealización de la vida labradora y con una visión irónica y sencilla de la Historia de Castelló, consigue una obra en la que se unen tradiciones y costumbres labradoras con hechos heroicos, tópicos culturales con referencias cultas, personajes reales con seres fabulosos, descripciones de nuestro paisaje con el tratamiento psicológico de los personajes. El autor, de forma humilde, nos dice que "son cuentos de infancia, imaginación del pueblo", pero es mucho más que eso: es la unión de la capacidad de expresar conflictos universales que tiene todo folklore (el origen de un pueblo, en este caso) con la intención de hacer sobrevivir las tradiciones de una sociedad en rápida evolución.

La base folklórica se ve ya en los propios nombres de los personajes. Sus nombres tienen significado real, de acciones o de condiciones humanas.

El protagonista, Tombatossals, es un gigante de extraordinaria fuerza, capaz de hacer lo que significa su nombre: "aplastar y tumbar montañas". Es fuerte y valiente pero con gran bondad y corazón tierno.

El resto de su hueste también tienen características y poderes de la Naturaleza. "Arrancapins", "arranca pinos", nos muestra su fuerza y la posibilidad de modificar el paisaje. "Bufanúvols" tiene la capacidad de soplar las nubes apartándolas o reuniéndolas para una beneficiosa lluvia o para formar una terrible tempestad que espante a sus enemigos. "Tragapinyols", el que traga los huesos de la fruta, las aceitunas,... y que luego tiene la facultad de ventosearse y atacar con una buena ráfaga de estos balines, ayudando al mismo tiempo a la siembra de árboles. Y por último "Cageme" que "siempre hace lo que puede", nos presenta el espíritu esforzado de toda persona, de todo pueblo para hacer lo que debe a pesar de estar "cagado" de miedo. Estos son los compañeros de Tombatossals que bajo su dirección ponen sus habilidades al servicio del Rei Barbut y consiguen mejorar nuestras tierras, haciendo posible el surgir de un pueblo, el pueblo de Castelló.

Si quereis leer la historia entera, está aquí.



Espero muy pronto añadir más cosas a ésta entrada bloguera.

"Bon pit, bon cànem" -buen pecho, buen cáñamo-, (el cáñamo era un cultivo muy importante en Castellón), lo que viene a decir, Fuerza y buena cosecha!, es un lema guapo.

(Debo añadir a ésta entrada, que pronto hará cinco años que vivo aquí..., y sigo sin encontrar nada que me guste de éstas tierras. Cierto es que el interior no está mal; la costa, sobre explotada, una ruina. La arquitectura, WTF la arquitectura no existe aquí!. Puede que Valencia se salve, y como digo, algún pueblo del interior, pero Castellón... No, no me gusta nada el Levante español, y es más, no me va a gustar NUNCA).

No hay comentarios:

Publicar un comentario