Lo fácil es conformarse con una vida mediocre. Lo fácil, es no luchar por lo que uno desea. Lo fácil, es no intentar superarse día a día. Lo fácil, es llorar y quejarse. Lo fácil, es acomodarse y pensar que ya lo tienes todo hecho. Lo fácil, es creerte el ombligo del Mundo y que éste gira a tu alrededor. Lo fácil, es no solucionar tus propios problemas y esperar que te los solucionen los demás. Lo fácil, es hacer cargar a tu familia con tus fracasos personales. Lo fácil, es pensar que todo lo que te pasa es por culpa de alguien. Lo fácil, es no asumir tus equivocaciones...
Y así podría tirarme horas, pues por desgracia siempre hay quien se cree con derecho a todo lo anterior.
Lo que no es fácil es dejarlo todo por vivir tus sueños, tampoco es fácil luchar todos los días por salir adelante, pagar facturas y llenar, lo que se pueda, la nevera. No es fácil trabajar, (por desgracia hoy en día eso es muy difícil), para sacar adelante a tu familia, ni lo es, estudiar todos los días para lograr labrarte un futuro. No es fácil decir que no, a tantas cosas...
E igual que antes, podría tirarme horas, pues por suerte para todos, hay gente que lucha y que jamás se rinde.
Y aunque la vida no es fácil, te compensa cuando te levantas cada día al lado de quien amas, cuando una mirada de complicidad es suficiente para que ambos sepáis cuanto y de que manera os queréis; cuando tus amigos, lo son de verdad y no te doran la píldora para tenerte contento; cuando tus hijos, te miran orgullosos y felices, porque saben que eres valiente y que haríais cualquier cosa por ellos; cuando tu perro no duda, porque no eres su amo, eres su compañero; cuando tus padres, estén donde estén, saben, que te han educado bien, para afrontar la vida que, sin ser fácil, si luchas, suele darte más satisfacciones que derrotas.





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