sábado, 6 de enero de 2018

Dante


Dante llego a nuestras vidas hace ocho años, llego como llega lo mejor, sin planearlo. Yo acababa de sufrir una pérdida muy importante, acababa de perder a mi hijita Jimena. Por aquel entonces, nacho comento que le gustaría tener un gato y a mi, que siempre he vivido con gatos me gustó la idea.  Una amiga me dijo que su gata 'Perdigona', había parido una camada de preciosos gatitos y que podía elegir el que quisiera. Vine a Tarragona dispuesta a llevarme uno, y me llevé dos. 

Elegí a Roland, sabía que les iba a encantar a todos, nos costó cogerle, pues su madre se empeñaba en protegerle y volvía a meterle en la gatera, sin embargo, había un gatito negro, raquítico, con los ojos hinchados a causa de una infección, el rabito roto de nacimiento al que su madre ni siquiera hacía caso, era uno de esos gatetes que siendo más débiles la propia madre descarta, sabiendo que no podrá sacarlos adelante a todos. Ese gatete, salía de la gatera, tambaleándose, no tenía miedo al contrario que sus hermanos, quizá porque no tenía nada que perder. Fue amor a primera vista, le cogí y le puse en el transportín junto a Roland. 'Se morirá, -me dijeron-, está muy flojucho'; no me importó, si se moría no lo haría sin que alguien intentase sacarle adelante, alguien que le quisiera.

De vuelta a casa, en Almazora, en el coche, Vladi, nacho y yo, pensamos en que nombres ponerles a los gatines, Roland no paraba de maullar, Dante, estaba tan callado que temimos que se hubiese muerto por el camino...
A Roland le puso el nombre nacho, le puso ese nombre porque su personaje preferido es Roland Deschain, el Pistolero de 'La Torre Oscura', de Stephen King, a Dante, le puso el nombre Vladi, es un personaje de  'Devil May Cry' , me encantó, porque también era el de Dante, el que escribió 'La Divina Comedia'. Y así quedaron bautizados nuestros dos gatetes, Roland Deschain Piticli y Dante Severus Mojamuto.

Los alimentamos dándoles el biberón, Vladi y yo nos encargábamos de ello, a Dante le curé los ojitos con agua de hamamelis y salío adelante,  se fueron poniendo gorditos y ambos eran preciosos y ambos, lograron quitarme el vacío tan grande que había quedado en mi corazón tras haber perdido un embarazo de casi cinco meses...

Dante fue tan feliz como lo fui yo en nuestra casa, la casa de los gatetes porque los tres se asomaban a la ventana de nuestra habitación, corrían escaleras arriba y abajo, jugando a perseguirse, cuantas veces María le paseo en su coche de muñecas. El siempre estaba ahí, con nosotros, con su familia.

Adoro a mis gatos, pero Dante, Dante era muy especial, era 'mi chico'; cuando tuve que regresar a Tarragona ellos vinieron conmigo, Dante siempre dormía a mi lado, me esperaba en la puerta cuando venía cansada de trabajar, me acompañó todos los meses que viví sin agua, sin luz y apenas sin nada, siempre estaba ahí, sacándome una sonrisa, y ahora, el día en que siempre celebré el Solsticio de Invierno, el invierno se ha instalado en mi corazón con su pérdida.

Se puso malito, sin decir nada, como era él, reservado, elegante, el más felino de todos los gatos; le ingresé en el hospital, cualquier cosa si podía salvarle!, parecía que estaba un poco mejor, pero empeoró, sin una queja, solo buscaba mis mimos y la compañía de su hermano Roland, y tuvieron que ingresarle otra vez, y al final, murió. Tenía un tumor inoperable que en un principio el veterinario, pensó era una infección de vejiga; -desde aquí gracias otra vez Cesar, el vete y gracias a ti Jose, sin tu ayuda hubiese sido mucho más difícil-.

Se que algún día volveremos a encontrarnos, porque un amor tan leal y desinteresado, no puede desvanecerse como si nada, algún día Dante, algún día gatín.

Ahora descansa, en tu casa, donde se te quiere y no se te olvida.
Siempre en mi corazón amigo. Te quiero.

1 comentario:

  1. Ha sido una pérdida muy dura para todos los que le hemos conocido. Sabes que ese jodío se hacia de querer y que tenia y tendrá un rinconcito importante en mi corazón. Es mi Dante mi gato elegante.

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